Seglar dominica, esposa y madre, Zedislava es ejemplo de santidad familiar. Dedicó su vida a la caridad: construyó hospitales, acogió enfermos en su propio hogar y apoyó la expansión de la Orden en Bohemia.
Vivía intensamente la oración, incluso en medio de las tareas domésticas y familiares. Su vida muestra que el espíritu dominicano puede vivirse en todas las vocaciones, no solo en la vida religiosa.
Murió joven, dejando una huella de amor y servicio.